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ANTONIO SÁNCHEZ BAUTE
Del universo de formas a la mujer como punto de confluencia
Formas, curvas, voluptuosidades, líneas sin rectas, sin angulosidades
ni asperezas, y figuras que no guardan las verdaderas proporciones del
cuerpo humano. La pintura de Antonio Sánchez-Baute es el universo
de lo gestual curvilíneo hecho mujer. Damas del sexo femenino,
de educada elaboración, insinuaciones de sensaciones florales,
libres, que se mueven a través de campos, ciudades y estancias.
Aborda el sello de lo femenino incidiendo en lo puramente bello, en el
volúmen de la forma curva, que se adentra en la fenomenología
del gesto.
Exhibe adscripciones a un determinado sentido de la estética en
las que lo escultórico predomina, dirigiendo el rumbo hacia la
determinación de la sensualidad. Para ello hay dos conceptos que
aplica de forma constante: el desnudo, para realzar la pureza de la forma,
la presencia de lo sensual entendido como parte inherente y natural de
la mujer como ser humano. La otra consideración es la facilidad
por el contraste del color, que unido, a la prominencia de la curva,
produce un resultado explosivo, pero, sin embargo, controlado, en el
que la elegancia predomina, usando una técnica única, hasta
ahora no experimentada por ningún otro artista: Acrílico
y Pastel barnizado sobre lienzo.
La curva es elegante, la mujer es el pedestal voluminoso, lleno de gestos
y considerando el movimiento como resultado. Movimiento que simboliza
la vida, la energía, el hecho de ser madre. Es un culto directo
a la "mater amatísima" que florece y desarrolla el
mundo con su maternal dirección, pero también conlleva
su proceso previo de seducción.
Culto admirativo, elaboración de la esencia de la propia consistencia
de lo emblemático, que descansa en el deseo, en la forma de presentar
a la mujer como si fuera una protagonista de una novela de época,
desarrollando su papel en parajes exóticos, en épocas románticas
y atractivas como los años 30.
Todo está pensado para gozar de la libertad de comprobar lo que
mueve el mundo. Pero también Antonio Sánchez-Baute posee
obra en la que hay otras temáticas de interés, o un tratamiento
menos sensual del color y en la que da más importancia a la materia,
siguiendo con los desnudos femeninos, pero apostando por la mujer como
simbolo romano y no como producto de las necesidades de una sociedad
de los años 30 del pasado siglo.
La gama cromática es cálida, posee un cierto grado de frescura,
lo cual se agradece en una obra que se fundamenta en criterios absolutamente
pictóricos, buscando consolidar una pintura con sello personal,
aunque, en ocasiones, el artista se permite ciertas licencias más
anárquicas, para demostrar que su visión está al
margen de tendencias.
La participación de este artista Latinoamericano, en la importantísima
"Biennale Internazionale dell'Arte Contemporanea", a
realizarse en la ciudad de Florencia, Italia, en diciembre del 2007,
y su selección
para exhibir una de sus obras en la "Exposición de Pintura
y Escultura Figurativa '07", en Barcelona, España 2007, coloca
a Sánchez-Baute, como uno de los grandes valores de la pintura
figurativa de la actualidad.
Joan Lluís Montané. De la Asociación Internacional
de Críticos de Arte
Madrid, Abril 2007
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