
Escribiré y vomitaré quejidos.
Eruptos de puro hastío. Bramidos de ente visceral. Rasgaré
pixels, insultaré conciencias y alabaré. Divagaré,
porque es la hora de las ensoñaciones, del silencio roto y de los
falsos testigos. Navegaré entre
muertos prematuros, entre ancianos con alma de botox y pechos de piel
tensa, entre zombis de sonrisa consumista, entre idiotas. Entre mierda,
mucha mierda. Hedionda
realidad que te abofetea las dos mejillas sin ningún remordimiento.
En caliente. A todas ellas me encontrarás, y si es de ley, aquí lo
dejaré
de forma aleatoria para que tú,
en tus paseos absurdos, lo encuentres. |